sábado, 7 de marzo de 2015

Sociedad de superficies planas

Sociedad de superficies planas y yo me indigno y veo los ojos de cualquiera de los 7 millones de personas mayores de 65 años que hay en España. Son tres los que se suponen homosexuales (tanto mujeres como hombres) en total. Pero 7 millones de personas que entran en una recta de su vida de colores diversos.
La vejez denigrada en el culto de la juventud y de las apariencias. Las apariencias de juventud "divino tesoro". Como si ser joven fuera ser divino y ser joven fuera no tener enfermedades. Como si ser joven fuera un regalo y ser viejo una sarten oxidada en cuyo interior se pegan los huevos fritos.

La vejez anodina y todos esos seres que están solos viviendo con una renta de 400 euros mensuales. Parece todo negativo en la vejez. La fluidez física en algunos casos se enlentence. Todo el movimiento que forma parte de la vida, porque los órganos están vivos porque se mueven, se van poniendo rígidos. Pero la vejez es sabiduría. Hay montón de dichos sobre la vejez. En cualquier sociedad que se precie rica en cultura la persona avanzada en edad es la que tomará las decisiones, la que orientará y porqué no también castigará. La ley y la cultura son viejas, la historia es vieja, el arte es viejo aunque quieran cubrirlo de modernidad. ¿Acaso no son hermosos los árboles que cumplen años? ¿Acaso las tortugas que llegan a los 100 años no son hermosas? ¿Acaso mirar la soltura de muchos abuelos no es maravilloso? No, no lo es.
Un viejo es un estorbo. Hace dos veranos en Paris murieron muchos que no tenían familiares ¿Un viejo sin familiares? um... suena extraño. Porque... ¿no será la etiqueta viejo igual que la etiqueta gay o la etiqueta joven? Nos venden la vida (porque si, nos la venden aunque pensemos que somos libres compradores de ella) como si fueran etapas estancadas. Yo desde aquí recogo el valor de esas personas que viejas conservan parte de la lucha. En sus cuerpos se recoge el idioma de sus vidas. En cara arruga hay un momento que se quedó escrito, con dolor, alegría, ternura...

Cross Ange

Inspire, expire, inspire, expire... ¿Qué ocurre cuando no hay inspiración? ¿Qué ocurre cuando uno se pasa minutos, horas y días sin poder escribir nada que lo sienta propio?

Otras veces la satisfacción llega al releer aquello escrito, pero es difícil no competir con uno mismo.
Aceptar ese ligero límite entre ser el "exhibicionista de textos" o ser el "introvertido escritor" no es fácil.
¿Qué hace al m onje? Lo mismo que hace al escritor, el hábito de hacerlo asiduamente.

Esperar que la lucidez este a cada paso es como esperar que la luna deje de posarse en el cielo.
¿Qué hace que uno se sienta bien después de vomitar unas palabras?

Cuando pienso que seré leído me aplico. Antes no me sinceraba, ahora lo necesito. Me aplico, corrijo, relaciono y asocio. Es como un pequeño oficio de querer regalar la perfección aún sabiendo que otros querrán diseccionarla. Y la perfección es tan caprichosa como que no existe. La perfección es un anhelo disfrazado de fresa; inalcanzable en vida, Cross Ange en aqui. Sin embargo se busca.


Son pocos los que la asocian a la felicidad "pobres infelics". La felicidad contiene la palabra perfección como abrigo. "no, yo no quiero ser feliz gracias".
Ante las fotografías, los videos y las entrevistas y ante los dientes blancos e impolutos hay temas pendientes: formar una familia, realizarse en el trabajo y llegar a ser... pero... ¿Quién quieres llegar a ser y cuál es el espejo dónde te miras? Buscar la idealidad roza con el absurdo absoluto y abismal aquejado por la dualidad teoría y práctica, subjetividad y objetividad, realidad y ficción.
Si yo no sé quién soy ni quién pretendo ser, ni quién fui ¿para qué me quiero medicar con antibióticos? ¿Para qué buscar una pareja que se convierta en un objeto que consumir y poseer?
Las alimentaciones acústicas y la nutrición de las películas hollywoodienses nos invitan a tragar calorías y grasas de bajo valor intelectual y humano.